Belieber

Belieber

Seguidores

sábado, 3 de mayo de 2014

Capitulo 14

¿Retirarse? Bueno... Lo entendería, es difícil todo esto. A parte que dijo que sería sólo un año.


-Mel -me sacudió un poco y lo miré- ¿Me das tu número? Aún no lo tengo... -reí y me dio su celular


.....


El camino fue rápido. Largo, pero no lento. No sé si me explico, pero me realmente vale. Justin y el tal Hugo estuvieron bromeando mucho en el camino, haciéndome reír de sus idioteces. Resulta que todo el largo camino nos dejaría en... Hollywood. Sip. Hollywood. Algo muy lejos de Calabasas (urbanización donde vive Justin) , pero al parecer quería que viera algo y tenía que comprar unas cosas.


Palmas grandes y majestuosas nos abrían el paso hacia Hollywood. Todo se veía exactamente como en las películas. Limpio, brilloso y con el doble de celebridades de lo que debería ser normal. Oh, y muy costoso.


Mientras íbamos pasando por las tiendas veía los nombres. Gucci, Michael Kors, Prada, Channel, etc., pero ya creo que entendieron. Realmente caro.


-Estaremos aquí poco tiempo, realmente quiero ir a la playa. -habló Justin


Me quedé en silencio. Realmente no entiendo a Justin. Un día no quiere que sea vista y al otro me trae con él al lugar con más probabilidades de que sea vista. Esta loco.


-¿Jus? -me miró - uhm... ¿no crees que es algo realmente peligroso traerme aquí contigo? Ya sabes, con la prensa y todo y pues... -él sonrió y sacó una mochila de abajo del asiento


-No si nadie sabe que soy Justin Bieber -fruncí el ceño y él volvió a sonreír, esta vez más amplio, y con misterio divertido en sus ojos.


-Joder, no me digas que te vas a disfrazar. -rió


-Algo así -guiño un ojo y se fue a la parte trasera de la van


Miré a Alfredo, estaba empeñado en hacer que el botón dañado de su iPhone funcionara. Le pegaba una y otra vez, y luego presionaba fuerte sobre el botón.


-Fredo, vas a dañar el celular. -dio un pequeño salto y luego volvió a lo suyo


-¡Ya esta dañado! -exclamó luego de presionarlo otra vez y que no encendiera la pantalla


-No, el botón está dañado, fácilmente puedes usar el de arriba. -negó


-El teléfono esta dañado. No sirve. -me mostró la pantalla, la cual debido a sus continuos golpes estaba rota, y no prendía.


-Lo dije, pero noo, no se va a dañar. ¿Qué carajos... oh por Dios.... -me quedé boquiabierta al ver a Justin salir de la parte trasera. Comencé a reir y Fredo miró, para luego comenzar a reír como un demente


Llevaba una peluca, con el estilo anterior de su cabello (el hair flip, jaja) de color negro, al parecer se puso algo en la nariz, ya que se veía diferente. Se puso unos lentes cuadrados y unos brakets falsos. Se veía extraño, pero era un nerd sexy. Aún así era delatado por sus tatuajes.


-Justin, ¿Qué piensas hacer con los tatuajes? -se miró el brazo, con duda y luego rodó los ojos


-Joder.


Alfredo comenzó a reír de nuevo.


-Eres un idiota Bieber. ¿Te lo han dicho? Te puedes hacer 20 cirugías y aun así los tatuajes te van a delatar. -Justin lo miró mal y me miró a mi luego


-¿Camisa de mangas largas? -pregunté y negó rápido


-Hace demasiado calor -me encogí de un hombro con indiferencia


-Pues realmente no sé como ayudarte, no es que se pueda hacer mucho. -frunció los labios de una manera extraña, y reí


Él se dejo caer a mi lado y puso su cabeza en mi hombro, sacando luego una gorra de no sé donde y la puso sobre su rostro.


-Tendré que usar un abrigo -se quejó y di dos leves toques en su cabeza, luego baje la mano hasta su espalda y acaricié el área, de arriba a abajo, o en círculos -Pero si cada vez que haga algún indicio de quejarme harás esto no me molestará para nada quejarme de vez en cuando... -añadió y quitó la gorra, elevando luego la vista y dándome una linda sonrisa


-Eres un tarado, pero eres tierno. -Alfredo hizo un ruido de vomito al lado y reímos


-Calla Fredo. Estoy ocupado ganándome a la dama. -levantó y bajó las cejas mientras decía lo ultimo y di un golpe leve en su nuca, el soltó un quejido


-Así que, dime Meloddy, ¿desde cuando eres belieber? -pregunto Fredo


-Uhm, 2010, creo. Estaba en el 6to grado para entonces. -contesto sin pensarlo mucho. Justin se sienta en su lugar y me mira a los ojos, ligeramente sorprendido.


-Mi primer disco salió en Noviembre del 2009, así que eres belieber desde casi el comienzo. 2010... ¿recuerdas mes?


-Bueno, sé que el año escolar se acababa, tal vez para marzo o abril, pero eso solo fue la primera vez que escuché de ti. Mi amiga Jade preguntó si sabía quien eras, me entró curiosidad y el sábado de esa semana te busqué en la internet. Quedé jodidamente loca con tu cabello y pues, tu voz era perfecta. Lo próximo que sabia era que tenía todas tus canciones en mi pequeño MP3. -él soltó una pequeña risilla y volvió a su posición de antes, poniendo una de mis manos en su espalda y la otra sobre sus labios, dando cortos y repetidos besos sobre el dorso


-¿Y te quedaste a pesar de que corte lo más que te gustaba?


-Al principio estaba en negación, luego me di cuenta de que el cambio te quedaba bien, a parte que me valía madre lo que te hicieras en el cabello, tu voz era perfecta. -sentí que sonreía sobre el dorso de mi mano


-¿Ahora no te gusta mi voz? -habló haciendo su voz más grave y reí


-Bieber, eres una nenaza -habló Fredo y lo miramos a la vez. Justin frunció el ceño y lo mando a callar con un pequeño gesto


-Callate. Meloddy, contesta. -ordenó y arqueé una ceja- Por favor... -asentí


-Uh, tu voz aún me parece un regalo de los ángeles. -sonrió y besó mi mejilla.


-Uhg, ¿podrían dejar de ser tan cursis solo por un maldito momento? Me dan ganas de ir al baño, y no será para hacer nada agradable. -reí dejando caer mi cabeza hacia atrás.


Justin gruñó por lo bajo y lo miró mal por el rabillo del ojo. Acaricié su cabello y él cerró los ojos.


-Generalmente detesto que toquen mi cabello -paré, lo sabía, pero necesitaba tocarlo. ¿A qué belieber no le gustaría tocar su cabello?- No, no pares. -deje caer mi mano de nuevo- Me gusta que tú lo hagas.


Volví a acariciar su cabello y Hugo paró el auto. Justin se incorporó en el asiento y abrió la puerta del auto. Hugo ya estaba allí. Justin bajó, ayudándome a bajar, y luego de que Fredo bajara el volvió adentro, para luego salir con el abrigo puesto y cerrar la puerta. Realmente se veía raro, pero se veía bien. Era un nerd sexy. Realmente sexy.


Él tomó mi mano en la suya y entrelazó nuestros dedos, enviando miles de mariposas a mi estómago... otra vez. Elevé mi mirada a su rostro, y lo observé, embriagándome con su linda y amplia sonrisa, la cual enseñaba una perfecta línea de dientes perfectamente blancos. Su pulgar acarició el dorso de mi mano, y el pequeño movimiento me hizo irme a las nubes.


Joder, el chico es perfecto, pero es demasiado para ser real y sé que algún defecto le saldrá al final. Aunque aun no le he encontrado ninguno, y debo hacerlo, o simplemente seguiré cayendo y cayendo; y joder, no puedo caer tan rápido. Ya sé que el chico es perfecto, pero es peligroso. No puedo hacerme esto a mi misma. No me ha pasado, pero lo he visto pasar. No quiero terminar mal.


La verdad es que chicos como Justin no están con solo una jodida chica. Se aburren fácil y sé que al final solo seré una más. Y me siento estúpida, ¿Qué tal si después de que valla mañana no lo vuelva a ver más? Siempre cabe la jodida posibilidad.


No quiero que sea así, pero en caso de que pase, solo puedo hacer una cosa para salir ilesa de esto, y eso es no enamorarme de él. No puedo. Y no lo haré.


.............................................................................................................................................


NO ME ODIEN! 


El capítulo tiene 1,386 palabras. Quería llegar a las 1,6000, pero debo ir a dormir.


Lo siento mucho. Pero les pido que tengan paciencia. Por favor.


Las amo mucho, y por favor comenten.


Síganme en twitter: @herefortheshas Es el twitter de la novela, y contestaré todas las preguntas que tengan allí.


LAS ADORO!

sábado, 26 de abril de 2014

Capítulo 12

Puedo pagar mi taquilla del cine como niña... Oh sí.


Ok... Tal vez realmente no puedo, pero podría intentarlo algún día.


-No Kenny. No dejaré que ella salga así.


-Pues será vista amigo, lo siento. -dijo Kenny con un gigantesco rastro de ironía en su tono de voz


-¿No hay alguna otra manera de salir sin que su cara sea vista? - ¿mi cara?


-Hey, estoy aquí, ¿saben? ¿Qué hay de malo con mi cara? -me crucé de brazos y Justin me miró y pasó un brazo por mis hombros


-No, bebe, no hay nada malo con tu cara, de hecho, creo que es perfecta - fruncí el ceño.


¿Me llamó bebe? ¿Mi cara perfecta? 


Se trago un osito de peluche... Debe ser eso.


-Uhg, la cursilería para otro momento. Estamos tratando de pensar aquí. -reí levemente. ¿Por qué? No tengo la menor idea...


-No quiero que ella salga sola, pero tampoco quiero que la vean. -hablo Justin luego de un rato de silencio


No preguntaré por que... Este es su mundo, creo que el debería decidir aquí. Tal vez él no este listo. Yo no lo estoy.


-Pero... ¿por qué no quieres que la vean? -preguntó Kenny y reí para mis adentros. Mi pregunta no formulada.


-Porque no quiero que la empiecen a molestar desde ahora. Lleva un día aquí y no ha tenido ni el tiempo de conocerme. O sea, si ella sale allá afuera y es vista por todos, se va a asustar y se irá, y no va a volver. Recibirá mucho odio por todas sus redes sociales y me odiará y ni siquiera me va a querer hablar y... ¡No! La van a lastimar... -estaba hablando excesivamente rápido y miraba a un punto en la pared como si estuviera viéndolo todo en su mente


-Ya, hombre... Calma. -toqué su brazo.- Entendimos. -desvió su mirada de la pared y me miro. Como estaba tan cerca (tenía su brazo al rededor de mis hombros) tenía que mirar para arriba y él para abajo. -Ya que eres tan "sobreprotector", ¿y si me das tu abrigo y me tapo el rostro con el? Saldríamos rápido y mi cara no sería vista. Sabrían que soy mujer, ya que pues... es malditamente obvio considerando que ningún hombre es tan bajo y, a parte tan delgado al mismo tiempo, pero el punto es que no sabrían quien soy. -me encogí de un hombro y miré a Kenny


-Ella tiene un buen punto. Quítate el abrigo Justin. -lo miré. El seguía mirándome, fijo. Como yo lo estaba mirando a él en el M&G.


-Jus... -lo llamé en un tono de voz bajo - Quítate el abrigo -el pestañeo varias veces y sonrió pícaramente


-¿Ya tan rápido me quieres desvestir? Eres rápida gatita... -golpeé su hombro


-No seas idiota. Quítate el maldito abrigo. -rió y besó mi mejilla


Sentí un calor subir por mis mejillas y golpeé su brazo. El se saco su abrigo y me ayudo a ponérmelo. Me quedaba gigante. Realmente gigante. Justin lo abrochó al frente y al terminar besó mi frente y juro.. juro por lo más sagrado que sentía que moriría de ternura en ese instante.


-¿Listos? -pregunto Kenny. Justin me miro y tomó mi mano.


-No, pero jamás lo estaré así que movamos el trasero. -Justin asintió a Kenny y este abrió la puerta.


Los flashes de las cámaras junto al bullicio tomaron posesión de todo el lugar. Jus soltó mi mano y baje el rostro, llevando mis manos a mis costados, tratando de ocultarme tanto como fuera posible. Salimos con Kenny detrás de nosotros, no dejando que nadie se acercara mucho. Justin pasó su brazo por mis hombros cuando íbamos bajando las escaleras. Me empujaban mucho, y sentía varios golpes cayendo sobre mi, trataban de sacarme el abrigo, pero Justin me sostenía fuerte contra el, y tenia mis puños enrollados en el abrigo. Básicamente era una misión imposible.


Los golpes eran cada vez más fuertes y agresivos, y ya se me estaba dificultando respirar bajo esto. Escuchaba a Justin gruñir, de vez en cuando, me lo imagino todo rojo y despeinado del coraje.


-Joder, aléjense de ella -medio gritó, medio gruño y solté una risita aunque me faltaba el aire aquí adentro. - Ya estamos llegando Mel -acarició mi hombro por encima de la gran tela que me cubría hasta las rodillas.


De un momento a otro me soltó y se fue por detrás de mi, me levantó un poco por la cintura y me subió al auto; después de mi subió el y cerró la puerta de un portazo.


-Malditos paparazis de mierda - masculló bajo


Empecé a tratar de quitar toda la tela de encima, pero no podía encontrar el cierre con mis torpes manos, así que trate de encontrar el orificio para poder sacar la cabeza y tomar un respiro de aire fresco.


-¿Que mierdas haces? -preguntó Justin


-Me estoy asfixiando aquí adentro, ¿sabes? Pero tu sigue quejándote, yo encontrare por donde sacar mi gran cabeza. -el rió y lo sentí acercarse. Ya Kenny había prendido el auto y se había puesto en marcha lentamente, debido a que los paparazis seguían invadiendo el maldito espacio.


Justin bajó el cierre y saqué mi cabeza llenando mis pulmones de aire. Luego lo miré, y el me miraba, sus ojos llenos de preocupación y duda.


-Hola... -medio susurre


-¿Te lastimaron mucho? -negué


-Estoy bien, solo unos leves golpes a mi cabeza y empujones, pero estoy bien. Gracias. ¿Y tu?


-Estoy acostumbrado -se encogió de un hombro


-¿Es esto todos los días? -pregunté aterrada y Justin miró arriba. Estábamos en el suelo de la van, el me tomo del codo y me ayudo a pararme y sentarme en el asiento, y unos segundos después se sentó él.


-Hay días peores que otros. -volvió a encogerse de hombros


-¿Días peores? -asintió- Demonios, ¿cómo puedes? Esto es demasiado, y es más aún si tomamos en consideración tu claustrofobia. -se encogió de un hombro, indiferente, mirando hacia afuera


-Como ya dije, estoy acostumbrado a esto. Todo es parte de la vida que escogí. Los gritos, las cámaras, la prisa, todo es parte de la fama. -asentí levemente y mordí mi labio. Su tono fue algo como "cierra el pico niña. Ya dije que estoy bien" 


Me encogí en el asiento, no avergonzada ni nada, sólo tenía frío y no me sentía bien. Me dolía la cabeza, pero no tengo porque estar de bebe contándole todos mis problemas, así que me aguantaré como una chica grande que soy.


Eso sonó más de una niña de 5, pero me vale. 


......


-Ya llegamos -habló después de un largo viaje de casi 1 hora debido al tráfico (Dios bendiga el tráfico de Los Ángeles). 


No dije nada, él abrió la puerta, se deslizó y salió, yo hice lo mismo y caminé tras él hasta adentro. 


Mi celular comenzó a vibrar en mi bolsillo, así que lo tomé, no me disculpé ni nada, no estábamos hablando, sólo me alejé y contesté. 


-Perra. -Marcus 


-Wow Marcus. Yo también te adoro marica de mierda. -respondí yo y el rió 


-¿Qué hay bebe? Espero no haber interrumpido nada. Llamaba para decirte que Jade está muy molesta contigo -reí 


-¿Por qué está molesta ahora? 


-Espera, te la paso. -la línea se fue en silencio unos segundos, y luego se escucho el paso de manos entre ellos 


-¿Por qué demonios te escondiste de la cámara? -fruncí el ceño 


-Wow, que rápido corre todo... 


-Sí, no has contestado la pregunta 


-Seguridad Jade. Por favor no le digas a nadie que soy yo. 


-No, no le diré a nadie. Estrella te manda saludos. -escuché a Estrella luego gritar un Hola a lo lejos 


-Dile que igual -exclamé 


-Bueno, me debo ir. Oh, y deberías llamar a tu sexy hermano. Estaba vuelto loco hace un rato. -esta vez fue la voz de Marcus 


-Okay, lo llamaré ahora 


Se escuchó un golpe muy fuerte, y luego un grito. 


-Joder! -exclamó Marcus y Estrella comenzó a reír como una demente -¿Mel? Hablamos al rato, Jade se cayó de la cama de Estrella. -y colgó 


Reí levemente. Me volteé y Justin estaba sentado en el mueble, mirando de nuevo la gigante pantalla de su "iPad". 


Ya que no estaba pendiente decidí marcarle a Travis, el cual no contestó, así que guardé el celular y subí las escaleras. 


No me sentaría con Justin, estaba centrado en su pantalla gigante y no me había hablado en un rato. Aparentemente dije algo que no debía, pero no sé lo que es. Según yo no he dicho nada malo, no tengo razón para tener que disculparme. 


Me senté en la cama, demasiado grande para una sola persona. Me recosté sobre la almohada, sólo mirando el techo y tarareando una canción de la cual no recuerdo el nombre.


Justin es tonto, definitivamente, hace no más de unas 3 horas me dijo que dejaría de ser un cretino, no en esas palabras, pero básicamente; y ahora lo esta siendo. Un auténtico cretino. No sé que hice para "molestarlo". No creo haber hecho algo tampoco. 


Me levanté y fui al baño de la misma habitación. Hice mi necesidad, me realmente estaba haciendo pis hace un rato, pero se me olvidó... ¿Nunca les ha pasado? Lavé mis manos y mojé mi cara, la sequé con una toalla y salí con ella aún en mi rostro. 


Mire el reloj cerca de la cama, ya eran las 9:36. Un día realmente largo. Solté un suspiro. Voy a dormir temprano hoy. No me queda nada que hacer, así que iré a ....


-Meloddy... -escuché la voz de Justin afuera - Mel, ¿puedo entrar? 


-Sí, entra. -él abrió y entró en un paso lento y cabeza baja 


Camino frente a mi, elevó la vista y mordió su labio incómodo. 


-Mi madre quiere conocerte... -susurró mientras un rubor subía a sus mejillas. 


-¡Ay que lindo! -exclamé y él elevó la vista, mostrando su ceño fruncido y sus mejillas rosas 


-¿Qué? 


-¡Te ves adorable! -rió nerviosamente 


-Estas loca... -sonrió y se acercó más 


-Oye... -rió más 


-No en serio... No eres normal -dio un paso más cerca 


-No es como si tu lo fueras -se acercó más y puso sus manos en mi cintura 


-Mel... ¿Sabes que me gustas, no? -lo miré fijo sin decir nada -Dios, y ahora mismo sólo quiero besarte -susurró y junto nuestras frentes -¿Puedo?


Sus ojos, digo por segunda vez en el día, son tan hermosos. Demonios. Que Dios me ampare si le digo que no. Pero es mi primer beso, soy totalmente inexperta en esto, y él es... ¡Por Dios! ¡Es Bieber! 


Me sentí avergonzada. 


-Jus, yo... Uhm. -suspiro 


-Sólo dime que sí. Prometo que será sólo esta vez. Sólo está vez -repitió- Luego lo tomaremos con calma, como tu quieras, pero no creo poder resistirme más. -susurró, sus ojos cerrados. Sus firmes manos en mi cintura con sus pulgares acariciando en círculos. 


¡A la mierda mi inexperiencia!


Asentí levemente. Despacio, subió su mano hasta mi mejilla, y me acercó a él, juntando nuestros labios en un paso lento, delicioso, embriagante. No sabía muy bien que carajos hacer, pero sólo lo seguí. Me deje llevar, y Dios que bien se siente. 


Nuestros labios se separaron levemente, nuestras frentes unidas y nuestra respiración. Abrí los ojos sólo lo suficiente para ver la sonrisa de Justin. 


-Gracias Mel -susurró y volví a besarlo 


~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~


HOLA! 


BORRE ESTE CAPÍTULO 3 VECES!! 3!! 


Nada me parecía lo suficiente. Y este capítulo es muy corto.


Las amo!!!


Gabriela Rodriguez- HOLA! Lamento no haber saludado antes, jaja. Podría hacer maratón, pero tendría que hacer bastantes capítulos antes, ya que en Wattpad la tengo adelantada y últimamente no he tenido mucho tiempo. Subiré lo más pronto posible

domingo, 13 de abril de 2014

Capítulo 13

Nuestros labios se separaron levemente, nuestras frentes unidas y nuestra respiración. Abrí los ojos sólo lo suficiente para ver la sonrisa de Justin.


-Gracias Mel -susurró


Negué levemente, y volví a besarlo, dejando mi mano en su pecho, y acariciando en círculos con mi pulgar. No tengo con qué comparar esto, solo sé que es lo más perfecto que me ha pasado. Sus manos me rodearon por completo, apretándome contra su cuerpo. Deslicé mis manos hasta su nuca, jugué con su suave cabello. No puedo pensar en un mejor primer beso, esto es perfecto. Más que perfecto. Pasé entonces mi mano a su mejilla, y me incliné más sobre él.


Su mano izquierda subió un poco, y luego bajó a su lugar y acarició con su pulgar de arriba a abajo, causando que el zoológico en mi estómago se alborotara más (si es que era incluso posible).


Se separó del beso, besó mi mejilla, luego mi frente y bajé la mirada, escondiendo la pequeña sonrisa que se abría paso en mis labios. Su mano subió a mi mentón, haciéndome mirarlo, y sonreí, ya que él sonreía. Su mano en mi mentón sacó un mechón de mi cara, y lo llevo atrás de oreja. Acarició mi mejilla.


-No creo que el beso me ha ayudado -reí- Ahora siento más ganas de besarte. -susurró y acaricié su mejilla.


-Lo siento, pero por ahora eso es lo que tendrás. -susurré, y el asintió luego de un rato, mirándome a los ojos, ternura grabada en ellos, y besé su mejilla.


-Lo entiendo. Pero debes dejar que te abrace, y también que bese tus mejillas. Eres muy besable y apretable. -reí


-Bien.


-Mel, de verdad es un placer que estés aquí. Mañana quiero que hagamos algo, ya tengo planes. Solo tu y yo, cariño, oh, y Alfredo ¿está bien?-asentí con una risita, beso mi mejilla, un casto beso que hizo que las piernas me fallara.- Ve a dormir. -susurró y se fue


La puerta se cerró atrás de él y me tiré sobre la cama, mirando al techo. Dios.


Mi primer beso... acabo de tener mi primer beso con el único chico que me ha gustado desde que tengo 12 años. Sí, un poco psicópata... pero ustedes me entienden.


Solté un suspiro y me metí al baño. Cepillé mis dientes, hice pis y me puse mi pijama. Era de conejitos. Sí, muy maduro, pero era muy linda, y cómoda. A parte dudo que Justin se meta en mi habitación a juzgar mi pijamita.


.....


-¿Mel? ... Mel despierta. -abrí los ojos solo un poco. y vi a ¿Justin?


Me levanté de un golpe, golpeando mi cabeza con la suya en el proceso.


-¡Auch! -tocó su frente- Joder Meloddy... -aún estaba algo aturdida. Joder, no es normal. No es todos los días que despiertas con un chico guapísimo sobre tu rostro.


-Lo siento-susurré, incapaz de sentir el dolor que él sentía en su frente, pero luego salí de mi pequeño trance. Acabo de golpear al chico guapísimo sobre mi rostro -Ay, demonios. Lo siento -toque su mano sobre su frente- ¿Estas bien? De verdad lo siento... Soy una tonta. -el rió


-Estoy bien -sacó su mano, y tomo la mía. -¿Cómo estás tu? -asentí


-Estoy bien, eso creo. De verdad lamento haberte golpeado. -sonrió y llevó mi mano a sus labios, dejando un pequeño beso en el dorso.


-Esta bien... -se acercó más y besó mi mejilla. -Buenos días -susurró luego y sonreí


-Buenos días


-Ah, te recomiendo unos shorts -arqueé una ceja- Lo digo en serio... A donde iremos se requiere comodidad y hace calor afuera. -asentí una vez y él sonrió- Pero, si quieres usar jeans largos no habrá problema. Lo que sí recomiendo es una camiseta sin mangas, realmente hace calor afuera -asentí


-Gracias


-Bien, me iré para que te duches -se paró, y antes de salir volteó- Por cierto, linda pijama -me guiñó un ojo y salió. Sentí un calor hacer su camino hasta mis mejillas y reí.


Me puse de pie y corrí al baño, me realmente estaba orinando. Cepillé mis dientes y me duché. Al salir busqué en mi valija, de verdad no creo que me sentiré cómoda en shorts, al menos no me sentiré cómoda conmigo misma. Busqué unos jeans claros, y encontré una camiseta sin mangas, color azul royal, busqué mis preciadas Converse blancas y busqué y busqué hasta encontrar mi pequeño bolso blanco. Me puse unas pulseras, una liga negra en mi mano derecha y terminé. Apliqué un poco de delineador de ojos y gloss, y ya oficialmente estaba, al menos, presentable.


Metí mi celular, el gloss y un poco de dinero en mi bolso y salí. Bajé las escaleras y solo vi a Alfredo. Estaba sentado sobre la mesa y al verme bajó de mi envolvió en un abrazo.


-HOLA. -gritó en mi oído.


-Demonios, Alfredo. -rió y me soltó


-¿Como estas? ¿Cómo te ha estado tratando aquel idiota?


-Aquel idiota está aquí. Gracias Alfredo, te agradecería algo más de respeto. -en la última palabra bajó el último escalón.


Llevaba una camiseta sin mangas, la que decía "I My Beliebers", unos pantalones abajo de las rodillas negros y unas Vans rojas, que iban a juego con el corazón de su camisa. Sonreí y el lo hizo de vuelta, se acercó a mi, pusó su mano en mi cintura y me acercó a él, besó mi mejilla y luego me soltó.


-Uhm, estaba pensando en que antes de irnos para allá fuéramos a desayunar a algún restaurant. IHop (cadena de restaurantes que se especializa en desayunos, como pancakes, crepes, batidos, etc.) tal vez. ¿Te gustaría eso Mel? - me encogí de un hombro. Nunca he ido, en PR hay, pero nunca había ido. -Okay, pues IHops será. ¿Ya llego Hugo?- Fredo asintió


-Espera por nosotros afuera. -Justin asintió esta vez y tomó mi mano


-Pues, vamos.


........


-Dios bendiga este lugar -dije incrédula al probar mi pancake con chispas de chocolate


-Síp. -susurró Fredo y Justin rió


Justin tomaba mi mano por debajo de la mesa, ha sido básicamente imposible que me suelte, no es que tenga problema alguno con esto, pero... solo decía. En el auto pasó su brazos por mis hombros, y acariciaba mi hombro de vez en cuando. Imagino que debo también sacar el detalle de que las perras mariposas de mi estómago me tienen al borde de la locura. Esto es demasiado perfecto para ser incluso posible. No. No. No. Me niego al lunes. Me niego, y es un No rotundo. No. Maldito Lunes. No.


Generalmente odio los lunes, pero mi odio a este lunes es incluso peor, no quiero irme. Tal vez incluso jamás volvamos a vernos. Él tiene que terminar su gira, y su trabajo es muy importante; yo tengo escuela, incluso si seguimos en contacto no tendremos tiempo de vernos. De repente la sensación de las maripositas se evaporó, y solo me dieron ganas de vomitar. Lamentablemente no puedo hacer nada al respecto.


-Uh, debo, debo ir al baño -susurré y Justin apretó mi mano


-¿Estas bien? -asentí.


-Solo debo ir al baño. -soltó mi mano y salí al baño


Mire mi reflejo, todo el color de ha ido, rodé los ojos. Es mañana. No puedo ponerme así hoy cuando el quiere que vallamos a algún lugar. No pensaré en esto o estaré inquieta todo el día. Mojé mi rostro, y con una servilleta (obvio) la sequé. Apliqué más brillo de labios y salí.


-¿Cómo estas? -preguntó Justin cuando me deslicé a su lado


-Estoy bien -le sonreí -Gracias


Terminamos de comer, Justin pagó y nos fuimos. Siendo honesta me hace sentir incómoda eso de que Justin pague todo. No me gusta, realmente me hace sentir mal. Y sé, es muy típico, pero simplemente no me gusta.


En el auto, Justin tenía mi mano en las suyas. y movía su pulgar sobre el dorso de mi mano en círculos.


Justin y Alfredo estaban hablando de algo de unas canciones nuevas, mi instinto Belieber despertó, y toda mi atención se dirigió a su conversación.


-Planeo pasar todo el tiempo posible en el estudio después de la gira, oh, y con Mel si aún estamos... Ya sabes -se encogió de un hombro- Planeo estarlo -susurró y Fredo asintió 


-¿No pensabas retirarte? -¿qué?


-Sí, creo que será sólo un año, y no será de la música, sólo de los medios. -explicó - Quiero que el próximo disco sea perfecto. Quiero colaborar con más artistas, muchos más. 


¿Retirarse? Bueno... Lo entendería, es difícil todo esto. A parte que dijo que sería sólo un año. 


-Mel -me sacudió un poco y lo miré- ¿Me das tu número? Aún no lo tengo... -reí y me dio su celular 


***************************************************


¿Está muy corto? Lo siento... Lo empece en la laptop y lo termine en el celular. Estoy en la fiesta de cumpleaños de mi primo y me puse a terminarles el capítulo. 


LAS AMOOOOOO!!!! Porfa comenten

sábado, 5 de abril de 2014

Capitulo 9

Imbécil.
.......
Ya había conocido a Scooter, Kenny, Dan, y un chico al que he visto varias veces con Justin. Khalil, creo que ese era su nombre. Llevábamos aquí dos horas, y Justin no me ha dirigido la palabra. Cada vez que me mira, solo lo hace para dedicarme una mirada arrogante, a la cual yo ignoro.
Alfredo se veía de mal humor. Al igual que Scooter y Dan. Khalil y Justin hacían chistes mientras Scooter hablaba con Nick Demoura de una coreografía para uno de los vídeos. Yo solo observaba todo a mi alrededor.
Todo se veía exageradamente caro. Me sentía incomoda entre tantos artefactos de tanto valor. Si les soy honesta me tomo un poco de tiempo querer sentarme en el sofá en el cual he estado sentada desde hace 1 hora con 30 minutos.
-Mel -me llamo Scooter y desvié la vista del caro jarrón de porcelana- ¿Vienes aquí un momento?
Asentí tímidamente y caminé con cuidado de no romper nada en mi camino hasta la mesa donde se encontraban ellos.
-Toma asiento -me señalo una silla a un lado de él.
Me senté en total silencio y deje mis manos abajo, las junte y comencé a jugar con ellas. El resto de ellos  estaban sentados del mismo lado, de frente a mi, y Scooter en uno de los bordes. Todos me miraban, y yo baje el rostro a mis manos; no me gusta que me miren. Aun evitando sus miradas a todas costas, sentía sus miradas quemando en mi piel.
-No. -dijo Khalil y elevé la vista con duda -Es muy insegura, y no tiene suficiente trasero. -abrí los ojos mas de la cuenta y arqueé una ceja
-¿Disculpa? -exclamé cruzando mis brazos
-Dije que eres muy insegura y no tienes el trasero suficiente -solté un bufido y lo mire incrédula
-Te diré algo, imbécil, si mi trasero es grande o no, eso no es tu maldito problema, idiota. No vine aquí a que un imbécil con exceso de testosterona me diga lo que esta mal en mi cuerpo, según el -lo miré mal y Alfredo soltó una carcajada y Scooter le palmeo le palmeo la mano.
-Ella tiene razón Khalil. Si la utilizaremos no será por su cuerpo. -lo miré con el ceño fruncido. ¿Utilizarme?
-Yo digo que no -dijo Justin negando con la cabeza
-¿De  qué hablan? Si van a ''utilizarme'' o no, necesito saber para que -dije con ironía y todos me ignoraron
-No me gustaría exponerla a este mundo tan rápido. Acaba de llegar Scooter. -se opuso Justin y asentí sin saber de que hablaban
-Yo estoy de acuerdo con la estrellita arrogante. -él me miro sorprendido- ¿Qué? Puedo ser belieber, pero estúpida no soy querido. Eres un arrogante hijo de Pattie, y también eres un imbécil, te creía humilde, pero no me sorprende que seas de esta manera. -dije sincera. La verdad no tengo porque esconder nada.
Todos me miraban boquiabiertos, Justin estaba rojo y tenia el ceño profundamente fruncido y miraba a la nada. Khalil me dirigió una mirada asesina, a la cual yo le devolví una igual. El ambiente estaba tenso, hasta que Scooter carraspeó y todos miraron en su dirección.
-Creo que Justin tiene razón. Una vez salga en un vídeo musical con Justin sin algún récord de antiguas actuaciones, se empezaran a preguntar de donde salió. A parte las grabaciones empezaran el lu...
-Martes- interrumpió Justin- Mel se quedará hasta el lunes en la tarde y no quiero trabajo hasta entonces. -fruncí el ceño ante su  tono de voz. Se comportaba como esta mañana, no como el imbécil de hace unas horas
-Pues el martes, y para entonces, ya Mel deberá estar en la escuela.
-¿Escuela? -hablo Khalil en tono burlón
-Sí, idiota, ¿sabes lo que es? Realmente lo dudo, tienes el cerebro del tamaño de una nuez. -Fredo no pudo evitarlo más y comenzó a reír a carcajadas
-Demonios Mel, necesitábamos a alguien como tu aquí. -sonreí
Ese tal Khalil no me cae bien. El me miraba desde el otro lado con ojos  desafiantes. Me esta retando a algo, y sea lo que sea, le acepto el reto.
.......
Habíamos llegado recién a la casa de Justin, Freddo se fue en su auto a no se donde y Kenny se quedó  con Scooter, así que estoy sola con Justin.
Iba a subir las escaleras, directo a mi respectivo dormitorio, cuando Justin me tomo del brazo y me impidió poder seguir mi camino.
-No puedes estar hablándome así, a mi me respetas. -bufé evitando reírme en su cara
-Justin, ¿siempre has sido así de imbécil o es ahora? -el sonrió ladinamente, pero no fue una amistosa
-Eso no es de tu incumbencia Meloddy, me parecías más bonita en la foto, cuando no hablabas. -arqueé una ceja y me encogí de un hombro
-Estoy aquí por ti Bieber. Si quieres me pagas el pasaje próximo a mi país y me largo, yo seguiré con mi vida normal de Belieber que realmente piensa que eres buena persona. -entonces sonreí yo- No te voy a rogar nada Justin. Te agradezco darme la oportunidad de poder salir de mi país, pero luego de eso me has tratado como la autentica mierda. Alfredo a hecho más que tu para hacerme sentir cómoda en este gigantesco lugar, y tu eres el que me quería aquí. -arqueó una ceja
-No te irás. -dijo y se volteó
Me mordí el labio inferior. Si el decía que no me iba, yo no me iba. El poco dinero que me quedaba apenas me daba para la mitad del pasaje.

JUSTIN'S POV
Esta chica me esta volviendo loco. No sé ni como actuar con ella. Admito que fui tierno esta mañana y luego me convertí en un patán, pero le deje muy en claro a Scooter que no quería trabajo mientras ellas estuviera aquí. Luego Khalil llegó y pues, es complicado.
Miré la bufanda en el mostrador, olía a un olor exquisito, realmente no podría ser especifico y decir a que huele exactamente, solo sé que me vuelve loco. De repente me imaginé con ella en mis brazos, abrazándome fuertemente mientras yo disfrutaba de su dulce olor. La frustración creció dentro de mi, y golpeé con fuerza la pared.
No.
No puedo hacerle esto. Meterla en este mundo seria egoísta.
Pero ella es tan única.
Su carácter me hace realmente enojar, pero a la vez me atrae a ella. Me gusta que no se quede callada.
Esta no es una vida para ella.
Pero la quiero para mi.
Estoy siendo estúpido. Esto no es acerca de lo que yo quiera. Me estoy comportando como un idiota y ella no tiene la culpa de nada de lo que esta sucediendo. Za llegará en cualquier momento con el paquete y simplemente hoy no podré. No puedo dejar que ella me vea  así. Le envíe un mensaje indicándole que no podría hoy y deje el celular en la encimera. Tomé la bufanda que estaba al lado y subí por las escaleras hasta su habitación. Del otro lado se escuchaba una conversación en español, al parecer estaba al teléfono. Toqué la puerta y ella paró de hablar.

MELODDY'S POV
Al subir las escaleras sentía una cólera horrible. Más porque el tiene la razón, y eso solo me hace enojar más. Maldito imbécil.
Miré mi celular en la mesita de al lado de la cama y fui a el. Marqué el número de Jade y esperé.
-Hola Mel, dame un segundo -la línea se fue en silencio y cuando volvió fueron dos voces al otro lado
-¿Que hay traidora?
-¡Marcus! -exclamé y el rió
-Sip, ¿Cómo va tu estadía con el Bieber? -rodé los ojos
-¿Con Bieber? Mel, ¿Dónde estas? -rasqué mi nuca y comencé a caminar por la habitación
-Es una larga historia, Jade...
-¡Larga historia que no te has dignado en contarme!
-Sí, lo siento. No he tenido tiempo de na...
-¿Te lo tiraste? -preguntó y Marcus comenzó a reír a carcajadas
-¡NO! ¿Qué demonios te pasa Jade? -pase una mano por mi rostro y ella rió
-¿No? Meloddy, el esta realmente bueno. Yo en tu lugar ya estaría en la 4ta vez. -Marcus rió más fuerte mientras yo sentía como todo el calor se juntaba en mis mejillas
-Jade, no seas estúpida.-pararon e reír- Es un imbécil.
-¿Como? -Preguntó Marcus
-Se ha comportado como un patán -solté un suspiro y Jade me siguió
-Te dije que era demasiado perfecto para ser real. -reí ante las palabras de Jade
-Estoy de acuerdo con Jade -hablo Marc- Los artistas suelen ser la cosa mas tierna mientras están frente a cámaras.
-Pero es que no lo entiendo Marc. Esta mañana se comportó de los mas tierno conmigo y luego comenzó a actuar como un imbécil.
Tocaron la puerta y me volteé.
-Creo que es él. Les hablo luego chicos. -colgué
Caminé a la puerta y allí se encontraba él. Llevaba en su mano mi bufanda, y una mueca en su rostro.
-¿Que? -le pregunté en un tono cortante
-¿Puedo pasar? -preguntó luego de soltar un suspiro
-Es tú casa. -me hice a un lado y el entró
El caminó hasta la cama y sentó en una esquina, bajo el rostro y yo me quedé mirándolo desde mi posición frente a la puerta.
-Lo siento -habló- Me he portado como un idiota, de verdad no me siento orgulloso de como te he tratado. -me miró y no pude evitar que una débil sonrisa se escapara de mis labios
Tal vez no sea tan imbécil después de todo...
♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥

sábado, 29 de marzo de 2014

Capitulo 11

Me considero una persona aburrida. Mi vida consiste en leer y soñar que, algún día, alguno de esos personajes tan perfectos llegará a mi vida para darle algún tipo de ... acción (supongo) a mi aburrida vida.
Justin definitivamente ha traído algo de acción a ella. Jamás pensé que algún día yo estaría en Los Ángeles con Justin Bieber. El único y perfecto Justin Bieber. Es raro, y ni siquiera me he dado a mi misma el tiempo de pensarlo, si lo hago me volveré loca y empezaré a correr por todos lados y lo violaré. En serio. Me meteré en su habitación mientras se ducha y lo violaré. Sé que tengo que ir asimilándolo, tal vez lo pienso todo con detenimiento esta noche.  Sí, definitivamente. Debería decirle que cierre sus ventanas y la puerta de su habitación. Tal vez también debería poner a Kenny a vigilar. Nah, ya nos estamos yendo a los extremos, pero nunca se sabe lo que puede pasar...
Al cabo de unos minutos más llegamos a un restaurant a las afueras de la ciudad. Era algo  pequeño, no habían muchos autos afuera, parecía tranquilo.
-Me gusta venir a comer aquí, cocinan muy bien y es pequeño. No muchas personas vienen debido a lo apartado que esta de la ciudad. -asentí levemente y el soltó mi mano, abrió su puerta y me ayudo a salir.
Kenny iba tras nosotros, llevaba unos lentes de sol y se veía totalmente profesional. Tenía una cara de lo-tocas-y-mueres. En serio da miedo.
Justin tomó mi mano nuevamente y me guio dentro del reservado lugar, me guio con el a una mesa apartada del resto, al lado de una ventana al fondo del restaurant. Al fondo se escuchaba una suave música, la suave y delicada voz de una mujer, acompañada de un piano. Kenny se había sentado en la mesa de atrás, observando a todos lados.
El lugar era muy rústico. Olía a madera y especias de cocina. Meceros caminaban entre las mesas por los estrechos espacios. Era extrañamente acogedor, y muy, muy, cerrado. No habían muchas ventanas, las pocas que habían estaban muy arriba, y cerradas, entraba la poca luz que te brindaba el pequeño espacio, pero cerradas. Las paredes eran de un color oscuro, y habían luces sobre cada mesa, y otras pocas por el área, pero aún se veía oscuro.
-¿Te gusta? -preguntó
-Esta algo oscuro... -el rió
-Eso es bueno siendo quien soy. Aquí es muy poco probable que me reconozcan. Cuando piensan en mi piensan en cosas lujosas, atención, cámaras, y cosas así. Siendo este lugar como es, jamás pensarían en encontrarme a mi aquí. -asentí levemente
Yo me encuentro este un lugar bonito, oscuro, pero bonito; pero él tiene razón, jamás me lo hubiera imaginado a él aquí. Definitivamente vendría con Jade, Marcus y Estrella. Parece un buen lugar para pasar la tarde tranquilos, hablando de nuestras típicas estupideces.
-¿No hablas mucho, verdad? -me encogí de un hombro
-La  verdad no
-¿Por qué?
-No lo sé, solo no lo hago. -él me miró extrañado y tragó saliva. Entonces lo vi. No cumplo con ninguna de las expectativas de Justin. Siempre lo he sabido, solo ahora me dio ceguera temporal.
A ver, vamos a enumerar: no tengo una sonrisa exactamente bonita (desde mi punto de vista), nunca he besado a nadie, así que no sé si cumplo con el punto de ´´besar bien´´, así que esa queda como no-cumplo-con-esta; no hablo mucho, eso hace el punto de ´´tener una buena conversación con ella´´ un muy grande problema; no soy naturalmente divertida, realmente no lo soy. Por más que lo intente no lo soy, y a él le gusta reír.
Mis labios formaron una dura línea, por más que quisiera cambiar eso, jamás lo haré. Es lo que soy. Soy sumamente callada, al menos la gran mayoría del tiempo, hasta ahora no han visto mucho mi lado callado, pero la verdad es que esa soy yo. Alguna vez fui una persona que hablaba normal, quizá; pero cosas pasaron, cosas que no son importantes.
-Lo siento, pero creo que con esto solo terminarás decepcionado Justin -él me miró con el ceño fruncido, sus ojos solo mostrando desconcierto.
-¿A qué te refieres?
-Que no soy lo que crees que soy -negué con la cabeza- No soy divertida, ni extrovertida, ni linda, ni tierna. No soy nada de lo que tu crees que soy. Y de verdad lamento haberme dado cuenta ahora, después de que has gastado de tu dinero para traerme aquí, y luego quedarte con la más grande decepción.
-Meloddy, no creo que te conozca lo suficiente para saber si eres lo que ´´creo´´ -hizo comillas con los dedos- que eres. No trato de ser grosero, pero creo que eso lo decido yo, con el tiempo. Y si te soy honesto, no me he puesto a pensar en como ´´creo´´ que eres. Solo te quería aquí, quería verte. -se encogió de un hombro y yo solté un suspiro. Extendió su mano sobre la mesa y toco mi mano, -Quiero conocerte. -con su pulgar, acarició el dorso de mi mano.
La mesera llegó, justo en ese momento, con una sonrisa cortés nos paso el menú y se quedó hasta que decidimos, al irse, Justin volvió su vista a mi y sonrió levemente.
-¿Cuál es tu nombre? Completo. -preguntó de repente, y me sentí aliviada, aún no había soltado mi mano, y pensé que en lugar de una conversación tendríamos un incómodo silencio  dominando el aura.
-Meloddy Anastasia Thompson. -el asintió
-Te diría el mío, pero podría apostar mis autos a que ya lo sabes -sentí como mi sangre subía a mis mejillas y me encogía en el asiento. El rió suavemente, Dios bendiga esa risa. -No te avergüences, me parece realmente tierno. Nunca había salido con una fan, es raro, pero me siento bien, cómodo, y me esta realmente raro que aun no me has saltado encima. -entonces reí yo
-No lo haré. Puedes relajarte, puedo controlarme perfectamente bien. -el rió
-Me he dado cuenta. -sonrió, una hermosa sonrisa ladina que mostraba un exquisito hoyuelo en su mejilla izquierda
Este hombre es perfecto, maldita sea. En este momento con esa sonrisa, solo veo lo naturalmente atractivo que es. Sin necesidad de maquillajes, ni productos ni nada. Y se ve tan cómodo, tan relajado, no parece al Justin de los últimos meses, estrés y locura por todos lados. Sonreí levemente.
...........
-¿Nos vamos? -asentí y tomé mi pequeño bolso
-Gracias por traerme Justin. Estuvo muy bueno. -el sonrió y volvió a tomar mi mano
Kenny iba en frente de nosotros, abrió la puerta y rápido la cerro, dejando ver algunos flashes y gritos entrar.
Justin abrió los ojos como platos y apretó levemente mano.
-Mierda. -gruño y Kenny hecho su cabeza para atrás
-No hay puerta trasera, tendremos que salir por aquí. -Justin negó
-No puedo dejar que vean a Mel. Aún no. -Kenny lamió sus labios y miró a Justin exasperado
-¿Que tal si yo salgo antes? -pregunté sin entender nada
-¿Como? -Kenny me miró
-No soy Justin, no saben que estoy con Justin -me encogí de un hombro- Una vez vean y se den cuenta de eso me dejaran pasar, ¿no? -Justin y Kenny se miraron y Justin negó.
-Antes de que se den cuenta la pueden lastimar Kenny.
-¿Tienes alguna otra mejor idea?
Me sentía tan enana entre ellos. Miraba de un lado a otro mientras ellos se comunicaban sin palabras. Kenny mide 6 pies con algo, Justin 5´9, y yo 5´4. Una maldita enana entre dos gigantones. No, ellos no son gigantes, lo que pasa es que son altos, y yo soy muy enana. Pero soy feliz siendo enana, tengo muchos beneficios. Puedo pagar mi taquilla del cine como niña... Oh sí.
♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥

Capitulo 10

Tal vez no sea tan imbécil después de todo...
Borré mi sonrisa rápidamente. No sería tan fácil.
-¿Por qué si sabes que estas haciendo algo mal lo sigues haciendo? -me crucé de brazos
Él me miro y soltó un suspiro.
-No sé Meloddy. Sé que me he portado como un idiota, y lo lamento. Quiero pasar este fin de semana contigo, y eso haré. Y pretendo hacerte olvidar de el pequeño incidente de hoy. Lo siento. -soltó rascado su nuca
-Más vale que lo hagas. -la verdad quería hacerlo sufrir un poco más, pero ya sería demasiado.
Él dejo salir una pequeña sonrisita tímida y yo caminé a la cama y me senté a su lado. Nos quedamos en silencio, él miraba directo al suelo, con la manos cruzadas en sus piernas, algo típico de el, reí suavemente y el me miro extrañado al ver que lo miraba a él.
-¿Que? -rió mientras me preguntaba, también predecible. Su risa es pegajosa, tierna, y muy rara. Es muy raro escucharla, y eso hace que para una belieber eso sea música para sus oídos.
-Nada, es solo que... eres muy predecible. -reí ante su ceño fruncido
-¿Soy predecible?
-Un poco, sí. -me encogí de un hombro. O puede que solo sea que lo conozco más de lo que él se conoce, pero no le diré eso. No creo que necesite saberlo.
Pasamos unos minutos así, en silencio y aunque se había disculpado y estábamos ''bien'', el ambiente se sentía incómodo. Tan incómodo que podría incluso tocar la incomodidad en el ambiente. En serio.
-Meloddy -lo miré- Siento que aun no estamos bien... -solté un suspiro- ¿Empezamos de nuevo?
Mire a la puerta. Empezar de nuevo no valdría nada. ¿Cuál sería la diferencia? No es como si mi mente fuera a borrar todo el día de hoy para empezar otro día con los mismos, o peores acontecimientos del día de hoy. Lleve mi mano a mi cabello y lo miré directo a los ojos, y me encogí de un hombro.
-¿Que quita que el resto de mis días aquí no será igual?
-Que me comportaré. No traeré a Kalfani, ni a ningún amigo, si tu quieres. Trataré de mostrarte los más que pueda de California sin que seamos arrollados por miles de personas. Quiero que tu estadía aquí signifique tanto que quieras volver. -hice una mueca con mis labios, algo muy típico de mi cuando simplemente no sé que hacer o decir. El hecho de que está diciendo eso es tierno, pero también fue tierno esta mañana; y también estoy siendo sumamente dura con él. Cometió un error y trata de repararlo, sin embargo, yo solo sigo dándole más y más vueltas al mismo asunto. Solté un suspiro con pesadez y decidí simplemente dejarlo ir.
-Bien. También te debo una disculpa -frunció el ceño- ¿Ya sabes... ´estrellita´? -él rió y sentí un pequeño calor subir por mis mejillas.
-Fue gracioso, nunca me habían llamado así, y créeme, me han llamado de muchas maneras. -reí
-Lo sé. No olvides que soy Belieber -me encogí de un hombro y el me miró sin ninguna expresión en el rostro. Bueno, una pequeña sonrisita sin mostrar su perfecta línea de dientes blancos.
-Salgamos -dijo luego de unos segundos. Fruncí el ceño y asentí levemente- Vengo en un segundo, buscaré a los grandulones y nos iremos a dar una vuelta. -sonreí y me acordé de algo
-¿Quién es Kalfani? -volteó
-Khalil. -contestó y salió
..........
 Una canción de The Script sonaba en la radio, The man who can´t be moved, para ser más específica. Una canción que realmente me gusta, bueno, la banda realmente me gusta. Justin estaba a mi lado en la parte trasera de la van, estaba al teléfono y tenia una grande tableta en sus piernas. Al parecer le estaban dando explicaciones las cual él estaba siguiendo en la tableta.
Como no estaba pendiente, comencé a tararear la canción mientras movía mi cabeza al ritmo y miraba por la ventana. Luego de que esa se acabara pasó All that matters y no pude evitar sonreír burlonamente y mirar en su dirección. Él seguía en la tableta, ya no estaba al teléfono, pero estaba sumamente concentrado en lo que sea que había en la pantalla. Me encogí de hombros y volteé a la ventana. Mientras íbamos pasando por las calles más me gustaba. Habían muchas personas caminando por las calles, vestían ropas tan diferentes a las que se usan usualmente en mi país; y diferente en el buen sentido.
En la radio ya llevaban rato con canciones realmente deprimentes, y cuando pusieron una con un ritmo movido fue simplemente raro. Sentí unas ganas increíbles de comenzar a cantarla y bailarla, pero no lo haría. Al contrario de rayita no quiero ser descubierta, ni tampoco quiero ser famosa a costa de Justin.
...Hablando de rayita... Me siento rayita. Demonios...
Justin, a mi lado, comenzó a cantar la canción en voz baja, muy baja, lo cual es un fastidio ya que quiero escucharlo. Disimulada, me acerqué más a él, pero claro, la palabra ´disimulada´ no está bien definida en mi diccionario, y él elevó la mirada de la tableta y me miró divertido.
-¿Qué haces? -preguntó con una risita, haciendo que el mismo calor subiera a mis mejillas
No me gusta. No swaggy. No. Nunca me pasa eso y me enoja que me pase ahora.
-Es que... -mordí mi labio y él soltó una sonora carcajada.
-Estas roja, pareces un tomatito -hizo pucheros y tomó mis mejillas en sus pulgares y dedos índices.
-No -negué- Mis mejillas no - volvió a reír y golpeé su brazo avergonzada- No te rías Drew. No es gracioso. -rió más fuerte
-Estrellita, Drew. ¿No sabes mi nombre? -lo miré asesinamente y volteé a la ventana nuevamente
Luego de unos segundos él soltó la tableta y se acercó a mi. Yo seguí mirando por la ventana, no estaba enojada, al contrario. Mis manos estaban juntas en mis piernas, y él acerco su mano a la mía lentamente, la tomó y la atrajo hasta sus piernas, y allí entrelazo nuestros dedos en la manera más exquisita. Entonces sentía que hasta me mareaba. En serio. Mi estómago era un torbellino, mis piernas temblaban y en serio sentía que me iba a desmayar en ese mismo instante.
Sentía una electricidad gratificante donde nuestras manos se tocaban, realmente me sentía bien. Miré a Justin, quien me miraba con duda, como si pidiera permiso, y asentí, sin siquiera saber porque, pero lo hice; y él sonrió y besó el dorso de mi mano. Sentía un leve cosquilleo en donde había dejado aquel tierno y casto beso.
......
-¿Tienes hambre? -asentí- Ya estamos llegando
Han pasado exactamente 36 minutos desde que nuestras manos están entrelazadas, han habido leves miraditas cómplices y risitas juguetonas en ratos, y realmente no me quejo. Si fuera otra persona ya estaría incómoda y hubiera soltado su mano, pero con él se siente tan perfecto, tan bien, que no me molestaría estar una vida entera así.
Dios, y me siento tan estúpida. Tengo la sonrisa más grande y estúpida del mundo por un tonto gesto que debe hacer con todas. Ya estos días no se le da importancia a nada de eso. Se le toma de la mano hasta a la vecina amargada que te manda a bajar la música (desgraciadas -.-). Yo en cambio me encuentro el gesto tan íntimo. Siento que si no quieres a alguien de verdad no deberías hacerlo, pero dejar de sonreír se me hace difícil; y tampoco tengo tanta fuerza de voluntad como para separar nuestras manos.
Me gusta como se siente. He tenido un novio antes, y nos tomábamos de la mano, pero no se sentía tan bien como me siento ahora. Tal vez es solo el hecho de que es Justin Bieber el que me toma de la mano, pero no quiero pensarlo de esa manera, porque sé que es así. Por Dios, es mi ídolo el que me está tomando de la mano. Hace dos días esto me parecía un sueño difícil de alcanzar, y aún lo veo así. ¿Qué demonios este idiota vio en mi? Si Marcus o Jade me escucharan ahora mismo me darían la zurra de mi vida, pero es cierto. Soy normal.
No tengo un cuerpo escultural, tampoco tengo una cara digna de una portada de revista; no tengo una voz digna de ser escuchada por miles de personas, y tampoco es que sepa hacer mucho. No tengo una sonrisa ´´encantadora´´, y tampoco una persona naturalmente divertida. Al total y completo contrario.
Me considero una persona aburrida. Mi vida consiste en leer y soñar que, algún día, alguno de esos personajes tan perfectos llegará a mi vida para darle algún tipo de ... acción, supongo, a mi aburrida vida.
♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥

HOLA!! Bienvenida a la nueva lectora. Espero que te guste este capítulo! Gracias por leer todas las novelas :)

Como están? Todas desaparecidas, eh? 
Las quiero.

Capitulo 8




-Te amo Trav
-Y yo cosa fastidiosa.
-¡Mel! ¡Perderemos el avión! -grito Fredo
Mire a Trav, el me sonrió y me dio otro abrazo.
-Adiós. Te vengo a molestar en 5 días. -el rió y me sacó la lengua
Salí de la cocina y les di otro abrazo a mis padres y salimos.
.....
Joder. Mi trasero esta entumecido. Me duelen las piernas y tengo sueño. Estoy Jodidamente incómoda. Son las 3 de la mañana y aún faltan 30 minutos de vuelo.
-Alfredo... -el me miro, leía un libro- ¿Justin sabe que vamos para allá? -negó -¿Por qué? ¿No deberías decirlo? Podría estar con alguien o no sé? ¿Una fiesta? Alfredo, de verdad adoro a Justin, no quiero llegar y encontrarlo fumando, no quiero. -el soltó un suspiro
-Justin ya no esta fumando, pero si te hace sentir mejor, le diré a Kenny, para que lo mantenga al margen. Aunque me imagino que ya debe andar sabiendo que vamos por ahí pronto, debe estar durmiendo. -asentí
-¿Y cuál es el plan?
-Esperar que este durmiendo, si lo está sólo entraremos, necesito una prenda tuya de mujer, cualquier cosa, para dejarla sobre la mesa, necesito que tenga tu olor, según él hueles bien. -asentí extrañada. -Sí, esta teniendo alucinaciones. -reí
-Okay, ¿estará bien esta bufanda? -llevaba una, hacia frío en el avión, y me la puse, era color crema, con pequeños detallitos delicados en un tono de crema más oscuro. Él asintió y siguió leyendo.
......
Los Ángeles es algo frío en las noches, me estaba congelando aquí. No sé si es de nervios o sólo es que realmente tengo frío.
Alfredo al parecer tenía un auto esperándolo, no hicimos bien salir del aeropuerto cuando ya estaba el auto frente a nosotros. Alfredo estaba al teléfono, al parecer con Kenny. Hablaba en inglés, yo lo entendía perfectamente, domino el idioma.
Recuerdo que odiaba el idioma, pero cuando escuche a Justin, llego un momento que me harte de no entender tres demonios y me esforcé en aprenderlo, y desde entonces domino el idioma.
El chofer condució por un rato, hasta que llegamos a un portón alto. Muy alto. Era color dorado, y llevaba unos diseños muy lindos. A cada lado había un policía vestido de negro y armado. Ambos altos, ambos íntimidantes. De repente sentí miedo, me encogí tímidamente en el asiento. El robusto chofer presiono un botón en la vicera y los dorados portones abrieron.
Ya adentro las casas eran gigantes. Tremendamente grandes y con un gran terreno de separación entre cada una. Todo era majestuasamente grande en este lugar.
Pasamos por las calles, todas con sólo las luces de los postes alumbrando. Son las 4 de la madrugada. No hay nadie afuera, y todo está en silencio sepulcral.
-¿Justin en serio vive en este lugar? -Alfredo sólo asintió
Justin no se ve como este lugar. Todo se ve tan serio y normal... Normal para gente con dinero. Y Justin puede tener todo el dinero del mundo, pero no es normal. Aquí todos lo sabemos.
Paramos frente a una casa, muy muy grande. Es la de Justin. Lo sé porque soy Belieber, y como toda Belieber alguna vez escribí su dirección en los Mapas de Google y me salió.
Solté un suspiro y baje del auto. Joder. Estoy en la casa de Justin Bieber. De repente comencé a temblar. Él estaba allá adentro.
Tuve qué sostenerme del auto nuevamente, pero Alfredo vino corriendo y me ayudo.
-¿Estas bien? -asentí levemente -No te pongas nerviosa. Eso solo Justin.
ESE ES PRECISAMENTE EL PROBLEMA.
Le dedique una mirada asesina y el rió.
El tomó mi valija y puso una mano en la espalda, me dio un leve empujonsito, no quiero. No quiero entrar.
-Mel... -negué -Meloddy, todo va a estar bien. -negué
Es que no entienden. ¡Es Justin! Jesucristo! ES JUSTIN. Esa casa frente a mi es la casa de mi ídolo. He soñado mil veces con esto y ahora está frente a mi.
Mis manos comenzaron a temblar.
-Él está dormido Meloddy -negué
¡Peor! Se ve tan lindo durmiendo... Ay...
Pero, ¿qué vio en mi? Soy... Soy normal. Él podría tener a cualquiera. ¡Es Justin Bieber! Todas están locas por él. ¡¿Por qué yo?
-Meloddy, hace frío y tengo sueño -lo miré. Mi respiración estaba irregular, me dolía el estómago y estaba mareada. -Meloddy, estas pálida. ¿Estas bien? -negué y entonces todo se fue.
Se veía borroso, y escuchar me tomaba cada pequeña pizca que me quedaba... Lo que era: Nada.
-Trae la maleta. Vamos a la habitación.
Fue lo último que escuché.
.......
Me desperté aturdida, el Sol entraba por la ventana levemente. Mire a mi alrededor, las paredes eran de un tono de marrón claro. Habían unas linda cortinas a juego con las paredes, la cama era muy cómoda, y luego me acordé.
-Justin... -susurré
Me senté levemente y mire más de la habitación, había un armario a un lado, y del otro lado había un baño. En una esquina estaba mi maleta, realmente podría usar ese baño.
Me puse de pie y sin zapatos caminé hasta allá. Estaba todo tan lindo. No parecía la casa de un chico de 19, casi 20. Me senté e hice mi necesidad. Sí, hice pipí. No soy rayita.
Luego salí del baño, caminé por la habitación, era realmente hermosa. Abrí la puerta levemente, no me he dignado ni en mirarme en un espejo. Camine por el largo pasillo lleno de puertas. No abrí ninguna. No es mi casa, no me pondré a hacer esto.
-¿De quien demonios es esta bufanda? Kenny, ¿traje chicas anoche?
Me helé. Ese es él. Es su voz. Ay... Corrí a la habitación en la que me encontraba anteriormente y tome un respiro. Entré al baño, tengo un leve rubor en mis mejillas y el cabello hecho un maldito desastre.
Traté de acomodarlo con las manos, y me moje la cara, me sequé la cara con una toalla que había allí.
Tampoco he cepillado mis dientes.
Fui a la maleta y saque del bolsillo de afuera mi pequeño bolso donde guardo esas cosas del higiene personal. Me devolví al baño y cepille mis dientes. Al terminar me volví a mirar en el espejo, ya se me había ido el rubor, pero mi estómago seguía alborotado.
No sé si es hambre o Justin... Puede que ambas...
Volví a abrir la puerta, esta vez con la cabeza en alto y preparada para lo que venga (pff, sí. Claro).
A un lado vi un par de fotos, Justin. Jazzy, Jaxon, Jeremy; Pattie. Son fotos familiares.
Seguía caminando, sólo viendo las fotos en las paredes. En todas las que Justin está, sale sonriendo, y eso solo me hizo sonreír a mi. Como una auténtica tonta. Seguí caminando y cuando iba a bajar el primer escalón lo vi.
Este es el momento. Me quedé helada nuevamente, y mi "preparación", de la nada desapareció. Siempre se va cuando la necesito.
El estaba a mitad de las escaleras, viéndome con sus lindos ojos color avellana. Mis manos sudaban, y sentía que caería en cualquier momento. Y entónces el sonrió. Eso simplemente me mato y no pude evitar sonreír como una tonta ante el.
-Ho... Hola... -dijo el y subió lo que faltaba para estar a mi lado y se quedo frente a mi, con una leve sonrisa adornando su bello rostro
-Hola... -susurré
-Eres más bella de lo que recuerdo -sonreí levemente y el rió bajo -Lo siento, no debí decir eso... -entonces reí yo
Entones ya no era acerca de el ser mi ídolo, era acerca de como sus lindos ojos me miraban, de lo nervioso que estaba, al igual que yo. De lo raro que se sentía el ambiente. Entonces dejo de importarme el hecho de que éste frente a Justin Bieber.
-Meloddy... -me presenté y el rió
-Sé quien eres, pero... Soy Justin-dejo salir una sonrisa ladina y sentí mi corazón caer.
-Oigan... -voltee el rostro y Alfredo miraba desde el otro lado del pasillo con una sonrisa burlona. - ¿Un poco más maricas por favor? -dijo con sarcamo y Justin rió
Entonces me di cuenta de lo cerca que estábamos el uno del otro.
-Ya... Ya los dejo tranquilos. -guiñó un ojo y se metió a una habitación otra vez
-Yo... Lo siento... -mire a Justin, quien me miraba apenado -Yo... No sé que me pasó. -frunció el ceño.- Te vi, y... Uff. No sé ni que decir... -reí y el rió conmigo
-Esto es raro... -dije entre una carcajada
-Sí, mucho... Uhm... -soltó un suspiro y se puso serio- Meloddy, me gustas... Realmente me gustas... Te vi ese día y quede fascinado contigo. Me siento estúpido ahora mismo... -sonrió nervioso- Nunca me pongo nervioso. -reí
-No te preocupes. -sonreí y el me miró a los ojos otra vez -Soy sólo yo.... Meloddy. La que debería estar así soy yo.... -él frunció el ceño y bajo el mentón
-¿Te gustaría hacer algo? Ósea.... Es algo peligroso salir, pero... Podemos hacer algo.... ¿Te muestro la casa? -se veía tan tierno.
-Sí -susurre
-¿Sí? -me miró con una sonrisa
-Sí -asentí sonriendo y el rió
-Bien.... Sí quieres toma una ducha, yo le diré a Kenny que nos traiga comida. Ya es la 1 de la tarde -reí - ¿McDonald's? -asentí -¿Qué te gusta de McDonalds?
-Uhm, yo solo quiero unas papas y jugo de naranja. No tengo mucha hambre. -el asintió extrañado, y se volteó, se quedo así, dándome la espalda, justo frente a mi, y luego volteó y besó mi mejilla, muy tiernamente. Sonreí y sus mejillas tomaron un color rojizo, ay, se sonrojó.
-Es un placer tenerte aquí Meloddy -y salió corriendo escaleras abajo
Solté un suspiro y mordi mi labio, está de más decir que llevo una sonrisa de idiota en la cara. Y debo llevar la cara más roja y tonta de la historia, y me vale verga. Sí. Dije verga. ¿Y qué?
Camine a la habitación de nuevo y saqué una ropa de la maleta. En el baño habían toallas, así que sólo entré con la ropa y me duché. Luego solo me la puse. Era una camisa de tiras color gris oscuro, unos jeans hasta las pantorrillas y unas sandalias. Nada del otro mundo.

Al verme en el espejo entonces vi lo que realmente iba mal. Justin es guapísimo, debe salir con alguien igual que él. Pero... Demonios.
Busque entre la maleta el maquillaje, no me haría mucho, sólo aplicaría máscara y algo de lipgloss, sencillo, pero se ve que hay algo.
Cerré la valija y entonces vi mi celular en la mesilla, lo tomé en mis manos y lo prendí, ha estado apagado desde que entramos al avión.
Al prender empezaron a llegar las llamadas perdidas, los mensajes y blah blah. Cuando término de cargar.... 59 mensajes y 35 llamadas. Las llamadas todas de Marcus. Habían dos mensajes de Travis, ambos los conteste; uno de mi madre y otro de mi padre, ambos contestados. El resto: Marcus.
Lo llamé.
-MELODDY ANASTASIA THOMPSON. -reí -No te rías. Te dije ayer que me llamaras.
-Lo sé, pero es que ha pasado tanto. -suspire
-¿Dónde estas? Te pasaré a buscar.
-Eh... Estoy en Los Ángeles...
-¿Los Ángeles? ¿Los Ángeles, California? -pregunto atónito
-Sí... Yo...
-Demonios Mel, ¡te dejo unas horas y te escapas! -exclamo y tocaron a la puerta. Volteé y Justin estaba parado atrás de la puerta, con su cabeza asomada
-Lo sé... Y debo irme...
-Meloddy. Si cuelgas te...
-Lo siento Marcus. Te amo. -y colgué
Justin estaba ya parado en el portal de la puerta, estaba serio, no se veía enojado, si no sacado de sus casillas. Si saben a lo que me refiero.... Como si algo lo molesta, pero él no está enojado.
-Lo siento, uhm. -dije insegura.
-Me llamaron, debo ir al estudio, ¿vienes? Iremos por comida en el camino. -dijo el con un tono antipático
Asentí levemente, encogiéndome de hombros después, mostrando su misma cara de malos amigos. Si él cree que me sentiré intimidada por ser Justin Bieber, se equivoco de persona. El es mi ídolo y todo, pero estúpida no soy.
-Bien, vámonos. -tome mi celular y mi billetera.
No tenia mucho en ella, quizá 175 dólares, pero era algo, a parte solo estaré aquí 4 días mas. Es imposible que gaste tanto dinero en 4 días.
Camine tras el por el largo pasillo directo a las escaleras. Aun no conozco nada de la casa, pero me gusta este lugar hasta ahora.
Bajamos la escaleras, era un lugar muy grande y hermoso. Jamás hubiera pensado de la casa de Justin así. Todo esta tan limpio. Camine tras de el por la casa hasta la cocina, el no decía nada, y si soy honesta ya me esta irritando. Estoy aquí por el y el me trata como estúpida.
Imbécil.
*********************************************************************************